Más sabe el diablo por viejo
Ya lo he manifestado varias veces pero vale la pena repetirlo. Una de las tantas zonceras que tiene el básquet es el slogan “el que juega mejor gana”. Mentira.
San Martin jugó mejor y perdió. ¿Cómo?. Repito: San Martín jugó mejor y perdió. Si entendemos por jugar mejor medir los porcentajes no entendemos el básquet, si medimos en cambio cómo fueron tomados los tiros, lo que en la planilla no está, entonces vemos que pasó, desanudamos el cómo y finalmente decimos: Quilmes ganó porque es un equipo más maduro que San Martín.
Esta historia trágica de las finales pérdidas para San Martín no cuenta en la vida del actual plantel, ni en el actual cuerpo técnico. Es bueno decirlo antes que un estúpido quiera atar la historia metafísica a la realidad. Del mismo modo Nico Ferreyra no tiene nada que ver con Sepo Ginóbili o Hernando Salles en la base de Quilmes por solo citar un caso en el mismo puesto.
Este juego de anoche, desprovisto de ayeres, solo tenía dos antecedentes, este mismo año que había ganado en ambas oportunidades San Martín sobre Quilmes. Y punto. Es bueno recordar esto en las primeras líneas para ir eliminando prejuicios a la hora de leer (acto que de todos modos considero imposible).
San Martín pagó pecados de juventud. Dominó tácticamente el partido, se podría decir que el dibujo inicial de Rearte sobre Maffei fue superior, o al menos el cumplimiento de sus jugadores, pero se impuso el que logró dominar los nervios en los minutos claves. Maffei termina llevándose el juego por viejo zorro o por lo menos por entender de qué modo (en el medio de la batalla) se alimentaba su equipo.
No es fácil decir que el que jugó mejor perdió, así que pasemos al rubro “explicaciones” de inmediato, para redimirnos de tal ofrenda al “preconcepto”.
El primer cuarto fue el que mejor jugó San Martín y con grandes diferencias. La dinámica del juego se realizó a su voluntad en ataque y en defensa. Cuando fue a la ofensiva puso la bola en manos diversas, buen juego de pases y gol en diferentes posiciones sin que la defensa de Quilmes se entere de que lado vendría el próximo golpe. Hubo 9 pts de Ramírez Barrios, 6 de Castiñeira, 6 de Elías Saad y 4 de Olmedo en el inicial. Una fiesta de gol en cada posición.
Quilmes llevó el partido parejo en el tablero (14-13) promediando el segmento con empuje, coraje y 9 pts de Espinoza, incluido un triple que no es precisamente un lugar cómodo para él. Lo más destacable es que Hopson era prisionero de la defensa, lo mismo que Ferreyra. Loas a la defensa de San Martín que como no lo había logrado Unión Progresista, Bragado y Ciclista logró el imposible de contenerlos.
La mala noticia para el local fue que aún logrando un juego perfecto en la ejecución de su marca hubo en Quilmes soluciones eventuales, en diferentes manos, hijas de la improvisación por concepto, que terminó arrimando 24 puntos al final del cuarto.
El local 27, la visita 24. Así terminó el primer cuarto ¿Parejo?. Ni hablar que no. Todo mérito del equipo correntino, lo bueno de Quilmes era que seguía con vida.
En el segundo cuarto llegaron las rotaciones intensas y fue cuando Quilmes logró poner el juego más del lado que le quedaba cómodo. Cortó el ritmo de pases que tenía el local y sobre todo evitó que San Martín lograra lastimar con el ataque rápido. Lo sacó un poco de foco y aunque no logró desanudar su propia ofensiva al menos le bajó el goleo al rival.
En la balanza de buenas y malas, Quilmes ganó más por obra y gracia de la fortuna. San Martín no tomó buenos tiros pero al menos tuvo la enorme virtud de ir a pelear los rebotes en el aro ajeno. Así tomó 9 rebotes ofensivos en el segmento! Y apenas aprovechó dos. Mientras Quilmes tomó 12 tiros de cancha y 5 tiros libres, el local lanzó 19 tiros de cancha y 8 tiros libres, no obstante la ecuación final 9-14 en el parcial y 36 el local 38 la visita al final de los primeros 20 minutos.
En el tercer cuarto Quilmes fue donde mejor pudo dominar el juego. Venía de 20 minutos iniciales cuesta arriba pero en el segmento podría haber sido al revés del primer tiempo y terminar con más puntos cuando mejor jugó, pero no pudo.
El final del tercer parcial fue 14-16 para un extendido 50-54. San Martín por entonces perdió la línea de juego, a favor de un Quilmes que logró de las manos de sus cinco titulares mucho mayor rigor física y defensiva.
En el tramo final el equipo correntino recuperó inicialmente la fuerza de su defensa, para lograr llegar a ponerse uno abajo (58-59). Quilmes estuvo 3 minutos sin convertir y definitivamente extrañaba horrores a Hopson o Ferreyra que estaban absorbidos por la marca.
De todos modos la paciencia fue una virtud. Quilmes siempre sintió que podía ganar el juego, incluso cuando no le iba bien. San Martín que ha logrado varias hazañas en la presente liga para ganar juegos apretados de cierre, no tuvo fortuna en las acciones del final.
El local pasó al frente (61-60) a falta de 3:50. Hopson se encerraba ante la triple marca y caprichoso por buscar sus puntos no pasaba el balón. Acaso a favor del él haya que decir que no se escondió para pedir la pelota.
Quilmes se termina llevando el partido por el canto de una uña, y porque tuvo el jugador del partido: Pablo Espinoza (19+10), al lado del otro comandante de batalla: Gregorio Eseverri (15 y un montón de otras cosas), quienes iluminaron, con su actitud y coraje el camino de la victoria.
Fabián Ramírez Barrios (24+10) fue el obstáculo que se interponía entre la inteligencia práctica de Quilmes y la victoria. El ala pivote local dio lo mejor de si con dos triples y 10 puntos en el parcial para mantenerse en partido. Aunque fue insuficiente Quilmes aprovechó cada acción para hacerla valer positiva.
Sobre el cierre, Anthony Glover que apuntaló a su equipo en el segundo tiempo tomó un rebote ofensivo clave que Espinoza convirtió en tapa descomunal para darle a Quilmes el aire justo para cerrar el juego.
En resumen, si San Martín planteaba un partido ideal desde la táctica fue este. Pero por defectos propios se quedó sin nada. Quilmes fue dominado en el juego, vulnerado en los rebotes y aún así fue el ganador, por gentileza de un grupo de valientes que no conocen de renuncias.
Síntesis San Martín (C) (72): Julián Olmedo 9, Fabián Elías Saad 9, Sebastián Castiñeira 9 Fabián Ramírez Barrios 24 y Anthony Glover 14 (FI) Andrés Rodríguez 2, Ramiro Iglesias 0, Javier Abbadie 1, Franco Balbi 2, Mariano Ceruti 2. DT: Ariel Rearte
Quilmes (75): Nicolás Ferreyra 15, Mac Hopson 15, Gregorio Eseverri 15, Pablo Espinoza 17 y Gyno Pomare 7 (FI) Leonardo Peralta 6, Ignacio Alessio 0, Mario Sepúlveda 0, Maxi Iturrioz 0, Dragan Capitanich 0, Facundo Piñero 0. DT: Daniel Maffei.
Parciales: 27-24, 36-38, 50-54. Arbitros: Zanabone y Pedro Hoyo. Estadio: El Fortín Rojinegro.
Crónica: Pablo Tosal En Twitter @pablotosal www.pickandroll.com.ar
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